Imitación


 

En este mundo la verdadera grandeza es raramente percibida o apreciada. Los hipócritas, con pretensión y apariencias de grandeza, reciben la adulación de la multitud. Perseguimos la sombra y dejamos que la substancia se nos escape de entre las manos.

   Había un hombre que desarrolló la habilidad de gruñir como un cerdo y que hizo de ella un refinado arte. Llegó a hacerlo tan bien que incluso los cerdos lo creían auténtico. Se le ocurrió entonces que podría sacar algún provecho del talento que había adquirido, y empezó a cobrar dinero a los que querían escuchar los gruñidos que emitía. Un gran gentío comenzó a acudir a sus “shows”. Tenía gran éxito y su fama empezó a extenderse por los alrededores.

   Un hombre sabio se enteró de esto y decidió dar a sus discípulos una valiosa enseñanza utilizando la oportunidad que se le ofrecía. Hizo que un pequeño pabellón o tienda fuera construida en la misma ciudad, no muy lejos de donde el artista imitador estaba haciendo una fortuna. A continuación pidió a  sus discípulos que pregonaran que en su tienda la gente podría oír incluso mejores gruñidos, y además gratis. Esto atrajo a una gran multitud, que quería comprobar si realmente los gruñidos allí eran mejores que los del famoso artista.

   Pero la gente quedaba defraudada, no porque los gruñidos fueran peores, sino porque eran demasiado auténticos. El maestro había colocado a un cerdo en el escenario y de vez en cuando le pinchaba con un punzón, con la consiguiente emisión de gruñido. “¿Qué tiene esto de particular?”, decían unos a otros;  “esto lo oímos todos los días”. A pesar de toda la publicidad, el público se mantenía alejado de la tienda al tiempo que afluían a la del imitador.

   Después de que la gente se había marchado, el maestro se dirigió a sus discípulos y les dijo: “He aquí una espléndida lección para nosotros. A los hombres les atrae la imitación, mientras que la realidad no tiene ninguna fascinación para ellos. Este mundo es una imitación del gran Atman distorsionada por el espejo de Maya. La Realidad última es accesible a todos, pero a pocos les interesa. Esta distorsionada imagen llamada mundo material es lo que mantiene a la mayoría cautivados como por un hechizo. Reflexionad sobre esto.”

 

               (Traducido de ‘The Power of Negative Thinkng’, K.J. Charles)

About amartingarcia

General surgeon (retired). Studied Western philosophy at U of Toronto. Afterwards interest turned to advaita vedanta and non-duality for past 20 yrs, plus a long interlude in Sufism coinciding with that period. Now contributing in ’Advaita Vision’ with regular posts and discussions.
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